Jueves Munro
2100 horas
El clima acompañaba: 21 grados exactos, noche ideal para jugar a la pelota y para que alguno se quedara sin aire a los 10 minutos.
Se enfrentaban Rojo vs Azul, Cocodrilo vs Cóndor, partido decisivo de la copa. El ambiente era de finalísima, aunque también parecía una juntada de amigos donde uno siempre termina puteado por no volver a defender
El arranque: Azul al mando
El equipo Azul salió como una tromba. El marcador se puso rápido 3-1 y luego 4-2, siempre a favor de los de Cóndor. El capitán, en modo showman, metía goles de PlayStation y se relamía confiado.
A su lado, Marco corría como si hubiera cargado energías en un enchufe: inagotable. Y el arquero Lean estaba en estado de gracia: tapaba todo. Le podías tirar una piedra, un misil o un chancho volador, y él igual lo sacaba.
Las historias dentro del partido
• Marian arrancó complicado, regalando pelotas que terminaron en goles azules. Pero cuando le quedó una, inventó un golazo épico: la picó por encima del arquero, como si el arco fuera suyo de toda la vida.
• Hernán corrió todo el partido, pero con la mira torcida. Le pegaba más al alambrado que al arco.
• Nolo la pagó caro: la Schneider previa lo dejó duro. Más que correr, se arrastraba.
• Halcón se dedicó a repartir patadas, sobre todo a Lucio, que pasada la media hora de juego se calentó, se encendió y devolvió el favor con un codazo memorable. Lucio no quería otra semana de gastadas en el grupo de WhatsApp, así que jugó como si le fuera la vida.
Y como si fuera poco, en una jugada clave Nolo lo dejó pintado. Lucio, enceguecido, le fue fuerte y terminó pisándole el botín. Se ve que ahí estaba guardada la magia que le faltaba al Rojo, porque después de eso, el equipo se transformó.
• Zapa corrió, metió, sudó, pero no fue su día. La pelota le pasaba por debajo del botín y el Cocodrilo lo cagaba a puteadas. Menos mal que Zapa es buen tipo, porque si no el capitán se iba a su casa lleno de moretones.
• El Cocodrilo, mientras tanto, nunca se acomodó del todo. Estaba tan cagado que festejaba los goles de los demás con una euforia sospechosa, como para disimular. Ni siquiera pudo contar los goles: lo único que sabía era que al final ganaron por 3 de diferencia.
El abandono del Cóndor
Faltando 20 minutos, llegó el momento insólito: el Cóndor, frustrado, pidió el cambio y dejó su lugar a Niko. Una muestra clara de rendición: el capitán saltó del barco mientras se hundía. Desde el banco miraba serio, pero todos sabíamos lo que había pasado: lo habían devorado.
El cierre: la fábula se cumple
El Rojo, que parecía perdido, se iluminó en el segundo tiempo. Jugó en equipo, aprovechó el aire fresco, encontró el botín mágico de Nolo, y dio vuelta la historia.
Cuando finalizó la hora de juego la historia ya estaba escrita: el Cocodrilo se comió al Cóndor.
El gran ausente
Y mientras todo esto pasaba, Bocha estaba afuera de la cancha. Fue, miró y se cagó. No quiso jugar, pero desde afuera igual les arruinó el armado de equipos a ambos capitanes. Aplausos, Bocha.
Moralejas de la noche:
• Si sos capitán, no abandones: te van a comer crudo.
• La Schneider pre-partido es mortal (Nolo lo confirma).
• Cocodrilo festeja aunque no entienda qué pasó.
• Halcón y Lucio tienen que ir a UFC.
• Lean fue Superman, pero ni él pudo frenar el destino.
• Y Zapa… bueno, Zapa sigue siendo buen tipo.
JDP: Lean
HDP: Lean
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
Hace tu comentario para los Heroes.